Como la pasada jornada, el Clínica Ponferrada SDP afronta una nueva cita a domicilio desde las 18:30 horas de este domingo. Será de nuevo frente a uno de los favoritos al ascenso dentro del Grupo Oeste de la Segunda FEB, Insolac Caja 87, y en un escenario mítico del baloncesto español como el pabellón San Pablo de Sevilla. Será una nueva prueba exigente para la escuadra berciana, que afronta en una posición privilegiada, tercera clasificada, un calendario de máxima dificultad en las últimas seis jornadas que restan de la fase regular.
De hecho, tras caer en la pista del líder, Baloncesto Valladolid, jugará ante un rival con el que actualmente está igualado. Se jugará, por tanto, el equipo blanquiazul su puesto en la clasificación y el average favorable después de la victoria (88-78) conseguida en el encuentro de ida, disputado en el Lydia Valentín. Tratará, asimismo, de recuperar la senda victoriosa después de completar un mes de febrero perfecto, en el que sumó pleno (tres) de victorias ante Toledo Basket, Castillo de Gorraiz Valle de Egüés y la Cultural Leonesa.
Es por ello que Oriol Pozo, entrenador del Clínica Ponferrada SDP, considera clave la consistencia: «No podemos venirnos abajo por tener un bajo nivel de acierto. Tenemos que conseguir más regularidad en el juego, como el último mes, donde ganamos todos los partidos», recordó el preparador catalán, que añadió que «cuando haces un partido tan malo no puedes estar contento. Puedes tener una derrota, pero tienes que competir», reflexionó el tarraconense, que tiene claro que «para ser competitivos» su equipo debe «recuperar» su línea de juego.
La situación, eso sí, es compleja para el cuadro berciano, que tendrá la baja segura de su capitán, Pau Treviño, que no podrá jugar más en la presente temporada debido a la lesión que ya le impidió jugar en Pisuerga. De esta forma, cambiará la rotación del equipo dirigido por Oriol Pozo y jugadores como Ousman Sima y dos de las últimas incorporaciones, Cameron Okeke y Antonio Morales, ganarán peso en el equipo. Diego Soárez cubrirá su baja, pero todos deberán dar un paso adelante para suplir la baja de un jugador tan importante en el juego y en lo que va más allá de él.
De hecho, reconoció Pozo que esta lesión «es un golpe duro para el equipo», aunque aclaró que «es una oportunidad para los jugadores, para que den un paso adelante y tengan un rol más importante». De hecho, quiere «pedirle al grupo que dé un paso para suplir la carencia» del capitán ante «un golpe anímico como pasó en verano» con Marc Peñarroya, ya que ambas «eran las incorporaciones más estructurales» del equipo. No obstante, recordó que «otros equipos también tienen bajas. Quedan seis partidos de liga regular y tenemos que competirlos al máximo», apostilló.
En esta situación, anunció Pozo que el club está «en una situación incierta porque el mercado está cerrado» y depende de un permiso especial de la Federación Española de Baloncesto (FEB) para formalizar un alta por esa lesión. «Es lesión de larga duración, pero va a depender del criterio del comité médico», informó el técnico, que asume que deberán «estar preparados para seguir adelante si la respuesta no es afirmativa». Además, avanzó que no va a incorporar «nada que no pueda ayudar. Tenemos jugadores que pueden dar un paso adelante para cubrir esta baja», reiteró.
El reto que se plantea al conjunto berciano es de altísima exigencia ante un rival que es uno de los principales favoritos al ascenso. De hecho, Adriá Alonso tiene una plantilla potente, con Josep Franch, un jugador con extensa trayectoria en la ACB, como referente en la dirección. En el exterior, han fichado a Aanen Moody, que será baja, y ya contaban con Garvin Clarke y Matija Bilalovic. Todo apunta a que estos dos últimos volverán a ser baja como en León, donde sí brillaron Walter Cabral y Nedim Đedović. Lamin Dibba y Miloš Jankovićson dos grandes referencias en el interior.
Sin duda, el proyecto dirigido por Adrià Alonso ha dado un paso importante en la configuración de su plantilla para afrontar su segunda experiencia en la categoría. Sin embargo, pese a haber sacado adelante sus dos últimos encuentros, frente al Castillo de Gorraiz Valle de Egüés y la Cultural Leonesa, antes sufrió dos derrotas consecutivas, frente a Cáceres Patrimonio de la Humanidad y Toledo, que lo alejaron del líder, Baloncesto Valladolid, a dos partidos. Su afición, una de las más numerosas de la competición, es otro activo fundamental del cuadro sevillano.
Además, según Pozo, es «la mejor plantilla de la Liga, de los dos grupos. Con doce jugadores titulares, muchísimas opciones en el juego interior y exterior, con jugadores con calidad contrastada», analizó el míster blanquiazul, que reconoció que «durante el año no han tenido la regularidad que se esperaba para estar arriba del todo. Poco a poco han ido mejorando», puntualizó el adiestrador del cuadro ponferradino, que opinó que «es el candidato número uno al ascenso, el rival a batir. En casa se va a hacer fuerte, te requiere un nivel altísimo los cuarenta minutos», resumió.