Oriol Pozo, entrenador del Clínica Ponferrada SDP, pasó por sala de prensa para analizar, tras sumar la sexta victoria consecutiva ante Lobe Huesca La Magia en la última jornada, la actualidad del conjunto berciano, que este sábado visita (19:00 horas) la pista del Cáceres Patrimonio de la Humanidad con el liderato del Grupo Oeste de la Segunda FEB en juego. Tras expresar «las condolencias por las personas fallecidas en el accidente minero» de esta semana y mostrar el «ánimo y apoyo a las familias», el catalán, reconoció que el equipo está en una situación en que dijo: «No hay que esconder que nos hemos quedado a una victoria de la primera plaza y ahora vamos a jugar contra el líder».

En este sentido, admitió «la dificultad» del desafío, aunque se mostró ilusionado por la posibilidad de acercarse a esa primera posición. De hecho, mantuvo que, una vez conseguidos los objetivos de la permanencia y el play-off, el equipo deber «seguir compitiendo al máximo y sacar el máximo de victorias posible», aunque siempre teniendo claro el equipo que es Clínica Ponferrada. «Parece que si ganáramos este partido, ganaríamos la Liga», comentó el preparador tarraconense, que recordó que su equipo aún deberá medirse al tercero y el cuarto. «No es una final», sentenció Pozo, que recordó que «ganando este partido ellos sí serían campeones. Es un partido muy complicado y aún quedaría mucha tela que cortar», apostilló.

Por ello, pese a la posibilidad de sacar un buen resultado, apostó por «ir semana a semana. Afrontamos el partido con mucha ilusión y cero presión», aseveró el adiestrador del conjunto berciano, que explicó que «no estaba entre los objetivos de la temporada estar a estas alturas optando a la primera plaza» e insistió en que su equipo afronta «un partido de máxima dificultad contra el que está siendo el mejor equipo de la categoría. Si se da la victoria, ya veremos la semana que viene», puntualizó el entrenador del cuadro ponferradino, que volvió a incidir en que «queda muchísima liga y tenemos que ir semana a semana. Confiamos en el trabajo que estamos haciendo para ir a Cáceres y hacer un gran partido», culminó.

Además, pese a que ha enlazado seis victorias y está «en un momento muy bueno», Pozo no cree que su equipo infunda temor a los rivales. «La prueba está en el último partido: lo que provocamos es que los rivales tienen más motivación», argumentó el técnico blanquiazul, que tiene claro que los equipos «van a poner las cosas todavía más complicadas» en los encuentros porque «algunos los hemos sacado –recordó– jugando bien y con solvencia y otros nos ha tocado sufrir. No nos sentimos superiores a nadie y tampoco inferiores», recalcó el técnico catalán, que tiene claro que sus jugadores van «a poner las cosas difíciles» a sus rivales, empezando por Cáceres. «Van a tener que trabajar duro para ganarnos», enfatizó.

De hecho, aseguró Pozo que su equipo va «con las ganas de hacer un gran partido y lograr la victoria en una pista muy difícil. Se ha demostrado que no es imposible ganar, pero tendremos que hacer las cosas muy bien», puntualizó el adiestrador del conjunto blanquiazul, que insistió que intentará dar el máximo en un partido en el que espera que haya un gran ambiente. «Se verá mejor partido», consideró el entrenador de la escuadra berciana, que recordó que «ha sido un fijo un LEB Oro y tiene una masa social que está fuera de toda duda. Habrá un ambiente espectacular», insistió Pozo, que afirmó que les gusta jugar en esos ambientes porque «es una motivación para dar lo mejor».

Sobre el rival, reconoció que «parecía que tenían encarrilado» el primer puesto, aunque aclaró que «su entrenador siempre ha dejado muy claro que esto es muy largo y hasta que no sea matemático no se puede celebrar. El equipo tiene la misma mentalidad», agregó el preparador del equipo berciano, que explicó que «cualquier equipo que aspira a conseguir el título firmaría conseguirlo a falta de dos partidos. Vamos a jugar contra una plantilla de LEB Oro prácticamente», analizó Pozo, que añadió que es un equipo «no sólo con calidad, sino con mucha experiencia. Para nuestros jugadores es la primera vez que lo juegan», argumentó el técnico, que consideró clave «saber la dificultad del rival».

Sobre el partido, asumió Pozo que es «un poco incógnita» porque ambos equipos tienen «estilos de juego distintos. Ellos son un equipo veterano y más cómodo al 5×5, con jugadores con paciencia para elaborar hasta encontrar el tiro que les interesa», explicó el técnico catalán, que tiene claro que les «van a exigir un nivel defensivo muy alto. Tenemos que asumir que tienen capacidad de anotar estando bien defendidos», resaltó Pozo, que priorizó «controlar la frustración» y tratar de «jugar 40 minutos de nivel muy alto. Ellos intentarán que no impongamos nuestro ritmo», asumió el técnico, que espera que el ritmo de su equipo «sea predominante».