El Clínica Ponferrada SDP ha acordado el regreso al club de Cameron Shockey-Okeke, jugador estadounidense con pasaporte cotonú de Nigeria que firma un contrato temporal para cubrir la baja de Bruno Araújo, lesionado en el quinto metatarsiano del pie y que no podrá iniciar la temporada en la Segunda FEB. El alero vuelve a Ponferrada después de acabar la pasada campaña en el equipo berciano, con el que disputó 13 partidos entre la liga regular y el playoff. Además, fue uno de los mejores jugadores en la segunda vuelta a las órdenes de Oriol Pozo. De hecho, promedió más de 12 puntos y más de 4 rebotes, y estuvo en el quinteto ideal de la 22ª jornada.

La vivida en El Bierzo fue su segunda experiencia overseas en nuestro país, ya que inició la temporada 2025/2026 en el Sol Gironès Bisbal Bàsquet, donde aportó una media de casi 11 puntos y más de 3 rebotes en los 17 partidos que disputó entre el Grupo Este de la Segunda FEB y la Copa España. Previamente, había acabado su formación durante el último año en la Liga Universitaria de Estados Unidos (NCAA) con los Howard Bison, pero antes compitió con la Embry-Riddle Aeronautical University, en la segunda categoría, donde coincidió con David Velasco, canterano del club berciano que llegó a jugar en Liga EBA. En los Lions de Columbia jugó entre 2019 y 2023, aunque los problemas físicos complicaron su participación.

Nacido hace 26 años en la localidad estadounidense de Norwalk, en el estado de Connecticut, su retorno supone una operación importante para el equipo dirigido esta temporada por Samuel Conde, ya que demostró que un jugador adaptado al baloncesto FIBA después de su paso por la NCAA. Dotado de gran talento, su perfil atlético, su versatilidad y su buena mano –más del 50% en tiros de dos y más del 40% en triples con el cuadro ponferradino­– lo convierten en un jugador muy completo, ya que su potencia y su físico, con 198 centímetros de altura, le permiten no sólo ser un anotador, sino también ayudar en defensa, especialmente en el rebote. En ataque, es capaz de generar sus propias canastas con un repertorio ilimitado de finalizaciones.