Vuelven los grandes fines de semana de baloncesto al Lydia Valentín, esta vez, con un complicado desafío para el Clínica Ponferrada SDP, que se medirá a un equipo extremeño por segunda jornada consecutiva. Esta vez recibirá desde las 19:30 horas del sábado a uno de los mejores conjuntos del Grupo A de la Segunda FEB, Cáceres Patrimonio de la Humanidad, otro de los aspirantes al ascenso, en un duelo entre dos de los equipos que mejor han comenzado la competición.

De hecho, el cuadro berciano suma tres victorias en las cuatro primeras jornadas y se mantiene en los primeros puestos, por detrás del invicto Melilla Ciudad del Baloncesto e igualado con el cuadro cacereño y la Cultural Leonesa. Acumula, además, dos victorias seguidas en las que ha encontrado la participación coral de hombres como Kyrylo Skutyelnik, Cristian Palomares, Carlos Hurtado y Chandler Jacobs. Además, se espera el regreso de Cameron Okeke, que no pudo jugar en Badajoz el pasado sábado.

De hecho, informó Samuel Conde, entrenador del cuadro berciano, que está «bien, en dinámica de equipo. Tenía mucho dolor y contra Getafe forzó», explicó el preparador gallego, que espera ver al equipo que brilló en la primera mitad en Badajoz. «Los veo diariamente, los veo cómo entrenan», expuso el técnico del Clínica Ponferrada, que tiene claro que no va a ser fácil: «Va a ser un reto bonito, apasionante, contra uno de los mejores equipos de la categoría».

El rival, por tanto, va a ser una piedra de toque para el conjunto berciano, ya que el equipo de Jacinto Carbajal vuelve a ser uno de los favoritos al ascenso. Para ello mantiene a Erikas Kalinicenko y Albert Lafuente. Además, ha reforzado su juego interior con hombres contrastados en la categoría como Thierry Sagna o José Antonio Mve Baleva, mientras que Antonio Burgos y Volodymyr Orlov llegaron a jugar en Primera FEB. James Potier y Kobe Newton suman talento en el perímetro.

Es por ello que asume Conde que «el mayor reto es defensivo. Somos uno de los mejores en defensa de los dos grupos», aclaró el preparador ourensano, que consideró que el mayor peligro del cuadro extremeño reside «en ataque. Es el mejor equipo en la línea de tres, tiene un juego interior sólido y una profundidad de plantilla mayor que el año pasado», analizó el míster de Allariz, que ve prioritario no jugar a muchos puntos y que sus jugadores «cumplan el plan de partido exacto».