Pese a encontrarse una situación clasificatoria privilegiada, el Clínica Ponferrada SDP saluda al nuevo año tratando de revertir la racha con la que despidió el anterior en el que será el primer partido del 2026. Visita el Adolfo Suárez de Gijón desde las 20:00 horas de este sábado para enfrentarse a uno de los equipos que ocupan los últimos puestos del Grupo Oeste de la Segunda FEB, el Círculo Gijón, y tratar de recuperar sensaciones después de dos resultados adversos que frenaron a un conjunto, el berciano, que ha llegado incluso a pelear por el liderato.
Sin embargo, las dos últimas derrotas, en Logroño frente al LogroBasket Logi7 y en el Lydia Valentín frente al Starlabs Morón, frenaron las aspiraciones del equipo dirigido por Oriol Pozo, que, no obstante, se mantiene a apenas una victoria del segundo puesto que comparten ahora mismo el Baloncesto Valladolid y un Coto Córdoba que será el próximo rival que visite el recinto de la capital berciana el 17 de enero. Antes afrontará el equipo ponferradino dos salidas con las que calibrará su capacidad de reacción para voltear la actual situación después de esos dos tropiezos consecutivos.
Regreso de Antonio Morales
Con este objetivo regresa al club Antonio Morales, que ya podría jugar en Gijón, para ampliar una rotación muy castigada en un tramo de competición muy exigente por lo comprimido del calendario y la dureza y el nivel de los rivales. No obstante, el equipo berciano superó en el Lydia Valentín al Insolac Caja 87, al Baloncesto Valladolid y al líder, el Biele ISB, para completar una racha de cuatro victorias seguidas con la sumada en Jaén que ahora podría culminar con la mejor primera vuelta desde que el club llegó a la tercera categoría de nuestro baloncesto, en 2019.
En este sentido, el entrenador del Clínica Ponferrada SDP, Oriol Pozo, aseguró que «los jugadores quieren ganar los máximos partidos posibles» y que tienen la oportunidad «de acabar una primera vuelta magnífica» porque «permitiría afrontar una segunda vuelta que va a ser muy dura con un colchón de victorias muy importante. Toca seguir trabajando y tratar de conseguir un buen resultado», subrayó el catalán, que añadió que «queda un partido muy importante para acabar» esa primera mitad de campeonato y pidió «recuperar el tono» que tenía antes el equipo antes.
De hecho, asume el adiestrador tarraconense que «en algún momento iba a llegar» e iba a sufrir una mala racha. Asimismo, opinó que el balance de ocho victorias y dos derrotas «estaba muy por encima de las expectativas del equipo» y le ha venido bien el parón navideño de varios días. «Han sido buenos para cargar pilas», enfatizó el técnico blanquiazul, que reconoció que sus pupilos llegaron «bastante tocados» al final de año y espera por ello «ir recuperando jugadores» de cara a «un mes difícil» porque jugará tres partidos lejos del Lydia Valentín.
El rival: «Un equipo peligroso jugando en casa»
El primero será ante un Círculo Gijón que, aparte de ser un recién ascendido, no atraviesa un buen momento, ya que encadenó cinco derrotas seguidas para despedir el 2025. Sin embargo, sus únicos triunfos, ante el colista, Jaén Paraíso Interior, y Rioverde Clavijo, fueron en su pabellón, aunque perdió en su último partido como local contra un rival directo como Castillo de Gorraiz Valle de Egüés. Despidió, eso sí, el año acariciando una gran remontada en el Palacio de Deportes Urbano González frente a la Cultural Leonesa. Además, cayó (80-62) en Copa España en el Lydia Valentín.
Sin embargo, según Pozo, «no sirve de mucho» este precedente debido a que «los equipos estaban por hacer y ha habido muchos cambios durante la primera vuelta. Son dos equipos completamente diferentes», precisó el preparador catalán, que recordó que Nacho Galán cuenta con jugadores con trayectoria en LEB Oro «bastante dilatada. Jugadores con impacto en la categoría, determinantes y de calidad contrastada», detalló el preparador blanquiazul, que insistió en que son «grandes jugadores. Es un equipo peligroso jugando en casa», apostilló.
De hecho, el equipo asturiano incorporó recientemente al interior Imru Duke y antes al joven exterior Samu Franco, que la pasada campaña jugó en la máxima categoría en Dinamarca. Sin duda, el gran problema ha sido la lesión de otro exterior, Guillem Arcos, que llegó desde Amics Castelló, donde coincidió con un Javi Menéndez que es referencia interior en el cuadro gijonés. En el perímetro, Joey Reilly marca las diferencias, pero tampoco podemos obviar la presencia de Tavin Pierre o Samu Barros, hijo de Chiqui Barros, histórico entrenador del Embutidos Pajariel Bembibre.