El nuevo proyecto del Clínica Ponferrada SDP en la Segunda FEB, que estará comandado por Samuel Conde en su estreno como primer espada en el banquillo blanquiazul, ha acordado la incorporación de Jordi Boix, que firma hasta la finalización de la temporada 2026-2027 para llevar la batuta del conjunto berciano. Se trata de un base 189 centímetros de estatura que jugó las dos últimas temporadas en la Segunda FEB con el Homs UE Mataró, donde se consolidó como un jugador importante en el Grupo Este de esta tercera categoría. No en vano, en la última promedió 9 puntos, más de 3 rebotes, casi 4 asistencias y más de 1 robo durante los más de 26 minutos de media que estuvo en pista en los 25 encuentros que disputó.

Nacido hace 22 años –cumplirá 23 en agosto– en Vic, pese a su juventud, con el equipo de esta localidad barcelonesa debutó en la temporada 2021-2022 en competiciones de la Federación Española de Baloncesto (FEB), donde acumula más de 120 participaciones en las últimas cinco campañas. Tras esta primera etapa jugando en la actualmente conocida como Tercera FEB, pasó a competir con la escuadra de Mataró, con la que disputó el playout de descenso en la primera campaña y acabó descendiendo en la última. No obstante, Boix se ha convertido un jugador importante en 3×3. De hecho, ha estado en varias convocatorias de la FEB y ha participado en distintas competiciones internacionales de esta disciplina.

Su incorporación cumple los requisitos para adaptarse perfectamente a la filosofía del conjunto berciano, ya que es un jugador ambicioso y con margen de mejora para seguir consolidándose en Segunda FEB. Destaca por su buen manejo de la zurda, siendo capaz de controlar el ritmo de los partidos, leer bien las situaciones de ventaja propias y de sus compañeros, y de ofrecer y encontrar las mejores opciones. Además, es un jugador que puede ser determinante en situaciones de 1×1 gracias a su explosividad y velocidad, aunque no está exento de capacidad para castigar desde la media y la larga distancia. En defensa, su buena lectura, su dinamismo y su intensidad le permiten ser competitivo para provocar pérdidas y recuperar balones.