El nuevo proyecto del Clínica Ponferrada SDP en la tercera categoría del baloncesto español, la Segunda FEB, sigue tomando forma con la incorporación de un director de juego, Carlos Hurtado, que firma por una campaña, la 2026-2027, con el conjunto blanquiazul. Se trata de un base de 182 centímetros de altura que cumplirá los 23 años el próximo viernes. Pese a su juventud, tiene una amplia experiencia en Competiciones de la Federación Española de Baloncesto (FEB), donde ha disputado más de 180 partidos en las últimas siete temporadas, la última, con el Proinbeni UPB Gandía.  Además, tiene experiencia internacional con las categorías inferiores, ya que jugó el Torneo Internacional de Inca en 2019.

Nacido en Cartagena, empezó a jugar en el equipo de esta localidad murciana, aunque acabó su etapa formativa en el UCAM Murcia. En ella, fue campeón de España con la Región de Murcia y participó en la Minicopa Endesa y los campeonatos de España de clubes con el club universitario. Con el filial del UCAM Murcia, donde coincidió con un conocido como Omar Lo, debutó en la actual Tercera FEB en la temporada 2019-2020 y permaneció durante cuatro temporadas, hasta que se fue a La Salud Archena, con el que ascendió y debutó en la Segunda FEB. Debido a sus problemas económicos, al final de la 2024-2025, se fue al Proinbeni UPB Gandía, donde coincidió con otro conocido, Luis Ferrando, y promedió más de 8 puntos durante los casi 18 minutos que estuvo de media en pista en los 30 partidos que disputó. Añadió casi 3 asistencias de media.

Con este fichaje, el conjunto berciano incorpora a un base joven y con gran proyección, aspectos muy valorados e importantes para la filosofía del equipo que estará dirigido por Samu Conde. No obstante, es un jugador que ya conoce la categoría después de las dos últimas temporadas, en las que desempeñó un rol importante en la rotación tanto en Archena como en Gandía. En el cuadro ponferradino podrá dar un paso más en su carrera para convertirse en un director de juego incluso más eficiente en ambas partes del campo, en ataque y en defensa. No obstante, ya es un base con un adecuado ritmo de juego, capaz de dirigir y leer las ventajas de sus compañeros, aunque no rehúye el protagonismo cuando tiene que asumir responsabilidades anotadoras.