El Clínica Ponferrada afronta en la localidad guipuzcoana de Azpeitia una de las citas más importantes en el tramo decisivo de la fase regular en el Grupo Oeste de la Segunda FEB. Allí, de hecho, se medirá a las 18:00 horas de este domingo a un rival directo por estar en las eliminatorias por el ascenso a la categoría de plata de nuestro baloncesto, Biele ISB, al que derrotó en el encuentro de ida celebrado en el Lydia Valentín y que también necesita ganar pese a que ambas escuadras están en puestos de playoff con trece triunfos.

Sin embargo, tanto vascos como bercianos vienen de perder en el último encuentro, una mala dinámica más acusada en las filas blanquiazules, ya que el equipo dirigido por Oriol Pozo ha sufrido tres derrotas seguidas en las últimas jornadas. La última, segunda de la temporada en su feudo, fue ante el Jaén Paraíso Interior y sirvió para culminar una mala racha que empezó con la lesión de su capitán, Pau Treviño, antes de jugar en Valladolid, donde apenas compitió, y se alargó, aunque con mejores sensaciones, en la cancha del Insolac Caja 87.

Esta dinámica ha reducido el margen que tenía para asegurar un puesto en el playoff el equipo berciano gracias su balance, que ha quedado con una victoria de ventaja sobre Reina Proteínas Clavijo y Toledo Basket, octavo y noveno respectivamente, equipos a los que, eso sí, tiene el average ganado. Igualados con el Biele ISB y el Clínica Ponferrada están Cáceres Patrimonio de la Humanidad, que tiene el average ganado a la formación berciana, y Starlabs Morón, que fue el primer equipo que venció en el Lydia Valentín esta temporada y al que visitará en dos semanas.

En este sentido, pidió el preparador tarraconense «ser positivos», ya que cree que el equipo está bien: «Estamos en una buena posición y tenemos opciones de completar un gran año. El equipo está bien, trabajando bien, con ganas de acabar esta racha lo antes posible», enfatizó el preparador tarraconense, que espera ir «mejorando y supliendo» las carencias, sobre todo «en el rebote y en la regularidad». De hecho, reconoció que les faltó «frescura», aunque defendió que el equipo debe «seguir la línea, mejorando» y apostó por «seguir creyendo».

La noticia positiva, sin duda, es la novedad con la que afrontará la cita el cuadro berciano, que ha incorporado a Doudou Gueye para cubrir la baja de Pau Treviño, que no podrá jugar más en lo que resta de temporada. Sin embargo, el equipo ponferradino volverá a tener una baja para esta importante cita en el Municipal de Azpeitia, ya que Jon Larrea se lesionó en una de las últimas sesiones de entrenamiento  de la semana y no podrá estar a disposición del técnico catalán en esta importante cita en tierras guipuzcoanas.

Según Pozo, Gueye «es un jugador que «va a ayudar» en cosas que les están faltando: dureza en el juego interior, en el rebote, en la defensa interior y tener una rotación más en el juego interior. De hecho, tiene claro que sus interiores van «justos de energías porque acumulan muchos minutos en pocos jugadores». No obstante, asume el catalán que «se va a tener que adaptar» y es consciente de que «no es fácil» entrar en un equipo como el berciano «en este momento de la temporada» porque, además, «nunca ha jugado en la Liga. Va a tener que pasar un proceso», puntualizó.

El equipo guipuzcoano, por su parte, pese a la derrota del pasado domingo en el Urbano González de León, llega a la cita con una racha algo mejor que el cuadro berciano, sobre en su pabellón, donde únicamente han vencido esta temporada Coto Córdoba y Starlabs Morón. Sin duda, el equipo de Íñigo Núñez es uno de los más sólidos como local y tratará de confirmarlo para asegurar su puesto de playoff. De hecho, Reina Proteínas Clavijo, Cáceres Patrimonio de la Humanidad y Castillo de Gorraiz Valle de Egüés han sido los últimos equipos que han caído su pista.

Pese a que ha sufrido grandes problemas de lesiones, sin duda, un gran equipo con un viejo conocido de la afición blanquiazul, Adrià Moncanut, como referente en la dirección. En el perímetro, aparte de Nazir Williams como referente anotador, Ierai Aizpitarte lidera un sector nacional en el que despuntan otros como Oier Ardanza o Mikel Olaizola y que ha incorporado a Joaquín Cebolla, procedente del Insolac Caja 87. En el juego interior, Pape Badji es el jugador sobre el que orbita el juego azpeitarra gracias a su físico, con Moha Niang como acompañante y Thierry Sagna como rotación.

Es por todo ello que espera Pozo «un partido difícil». De hecho, explicó que el guipuzcoano «es un equipo muy bueno en el rebote, tanto ofensivo como defensivo. Te va a exigir un nivel de dureza muy alto», analizó el míster del cuadro berciano, consciente de que el de Azpeitia es «un equipo que a nivel defensivo te condiciona mucho porque tiene jugadores muy grandes» y «te obliga a tener buen nivel de acierto. Si no lo tienes, te obliga a un nivel defensivo muy alto», aclaró el adiestrador blanquiazul, que confía en tener «opciones para poder sacar un resultado positivo».