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CAPÍTULO 5 – LOS ÚLTIMOS 25 AÑOS DEL BALONCESTO BERCIANO (1994-2019)

CAPÍTULO 5: TEMPORADA 98-99

UN PLAY OFF CONTRA ARACENA QUE DEJÓ HUELLA

NUEVA TEMPORADA AGITADA CON MARCHA DE JOSÉ MANUEL VÁZQUEZ A POCAS JORNADAS DEL FINAL. LA COMARCA VIBRÓ CON UNA EMOCIONANTE ELIMINATORIA CONTRA CB ARACENA, CAYENDO 2-3, CON UNOS 1200 AFICIONADOS EN EL QUINTO PARTIDO

 

En esta temporada buena parte del relato lo va a ocupar un Play Off que marcó a todos los aficionados al baloncesto de la comarca, pero antes hay que hablar de todo lo que ocurrió y que no fue poco.

En primer lugar, en verano volvían a darse cambios en la directiva del club, ya que después de dos años el grupo encabezado por Miguel Ángel Agudo renunciaba cansado por las diversas dificultades que se había ido encontrando y, también, por el no cumplimiento de ciertos “compromisos” que se habían hecho al club. Uno de ellos era a nivel de patrocinio, donde la empresa que lucía en las camisetas y llevaba el nombre del equipo dejaba de pagar las cantidades acordadas, con una situación que se prolongaría aún una temporada más.

La consecuencia inmediata era la del regreso del grueso de la anterior junta directiva con personas que habían permanecido en el club desde su fundación. Regresaban gente como Toño Balsa, Amable Villadangos, el fundador del JT, Antonio Vecino, etc. siendo nombrado presidente su hijo, Chema Vecino, quien mantendría un perfil discreto durante los dos años que estuvo al frente del club, siempre trabajando en un segundo plano y sin que se le escuchase nunca públicamente alguna palabra altisonante. También se contó con personas que permanecían de la anterior junta, como era el caso de Jorge Rubio.

Para el equipo de Liga EBA, continuaba una temporada más al frente José Manuel Vázquez. No se entendía de otra forma, ya que año tras año veía cómo se iban la mayoría de jugadores y se “reinventaba” la plantilla logrando superarse a nivel de resultados y dando a Ponferrada su época dorada a nivel baloncestístico.

Junto a él permanecía como ayudante Luis Daniel Enríquez y se incorporaría al “staff” técnico un Pedro Enrique que sería también parte importante del baloncesto berciano en los siguientes años.

 

TOCA VOLVER A REMODELAR LA PLANTILLA

 

Era una evidencia que después de la temporada anterior, a muchos de los jugadores les iba a empezar a “llover” las ofertas y en varios casos de la Liga LEB. Era el caso de un Kamal que se iba a Mahón, Txomin a Badajoz y Rafa Fernández a Coruña. Kamal y Txomin tendrían una larga trayectoria el resto de sus carreras por equipos LEB.

En cuanto a dos estiletes del alero como Kuko Cruza e Isaac López, recibían ofertas más suculentas de otros equipos EBA (Calpe y Plasencia respectivamente). El vizcaíno seguiría jugando en diversos conjuntos de LEB 2 y EBA antes de convertirse en entrenador y afincarse definitivamente en tierras levantinas. Por su parte, el granadino llegaría incluso a debutar en ACB de la mano del Fórum Valladolid.

Con este panorama, en el JT sólo continuaban tres jugadores respecto al año anterior: los “fieles” Andrés Rodríguez y “Josines” González, además de un Pedro Rivero que había crecido como jugador y estaba llamado a tener un papel determinante esa temporada. Con dos bases, y después de ver cómo su papel había ido a menos, José Quiñoa abandonaba el club fichando por otro equipo recién llegado a EBA: Celtas de Foz.

Aún así, el club apostó por traer a otro “uno” joven y canterano del Real Madrid con ganas de crecer como Carlos “Chicho” Mosquera. El hecho de tener a “Josines”, Rivero y Mosquera no era incompatible, si no que abría un importante abanico de posibilidades.

Para la línea exterior se contrataba al gaditano Miguel Ángel Novo Bustamante y a los gemelos Salva y Amador Pérez. Si mi memoria no falla, ambos podían jugar tanto por fuera como ir al “cuatro” puntualmente.

Mientras, acompañando a Andrés Rodríguez en la pintura, se contrataba a un José Manuel Coego que venía de hacer una buena temporada en Liga EBA con el filial del Fórum, y el club volvía a apostar por traer para la pintura a un americano de raza negra y que aportase puntos, rebotes y espectáculo: Harold Rasul.

Pronto se vería que a nivel de profesionalidad, personal y de compañerismo, nada tenía que ver con los Whitted, Pickens o Smith.

 

PONFERRADA COMPARTE GRUPO CON ZALLA EN UNA TEMPORADA QUE SUPONE LA EXPLOSIÓN DE PEDRO RIVERO

 

La conferencia “norte” tenía cambios importantes, siendo uno de ellos que no se cubrían las 16 plazas quedando en una liga de quince equipos. Sin embargo el JT salía perdiendo a nivel de desplazamientos, ya que aparecían dos equipos cántabros y, por otro lado, la FEB decidía dividir a los equipos del País Vasco, de tal forma que el vizcaíno sería rival de los ponferradinos… Y no era otro que un Enkartaziones Zalla que había renunciado al ascenso a LEB, estando muy reciente aún el Play Off contra Ponferrada.

De hecho, había muchos equipos “nuevos”. En Galicia aparecían el Celso Míguez de Pontevedra, el Celtas de Foz (como habíamos dicho, reforzado con Quiñoa), y un colegio Rosalía que era el segundo equipo de Santiago de Compostela en EBA, teniendo entre sus impulsores al árbitro ACB Vicente Sanchís. Repetían el otro equipo santiagués, Peleteiro, Cíes Vigo, Inelga Vilagarcía, Pescanova Porriño y el repescado Universidade de Vigo.

De Asturias sólo quedaba el Grupo Covadonga de Gijón y de Castilla y León Elmar “B” y CB Zamora, mientras que de Cantabria se incorporaban Anchoas El Capricho de Santander y un filial del Lobos de Torrelavega.

Con todo, las bases de competición cambiaban y encarecían la clasificación para los Play Off de ascenso a LEB: sólo se meterían los tres primeros de cada grupo, de tal forma que los campeones pasaban directamente a la “final a 8” y el segundo y tercero debían jugar una eliminatoria previa, en el caso de los equipos del norte contra los del “este”.

Las cosas no serían nada sencillas desde el principio por esta circunstancia, con muchos aspirantes a solo tres plazas e igualándose las cosas. Sin embargo, el JT empezaba a carburar pronto y a colocarse en los primeros puestos de la tabla, mostrando buen juego y siendo de nuevo solventes especialmente en casa ante una afición que seguía disfrutando.

Sin desmerecer al resto de la plantilla, había un jugador que había explotado y que se estaba convirtiendo en la figura del equipo: Pedro Rivero. El segoviano revolucionaba los partidos, siendo en muchos momentos imparable en el uno contra uno, aparte de tener tiro exterior, con lo que fue decisivo en varios partidos con final igualado.

Por momentos, además, hacía que “Josines” se adaptase a la posición de “escolta” compartiendo muchos minutos juntos en la pista, con lo que se abría hueco a un Carlos Mosquera que también era solvente en la cancha. Con estos tres jugadores se disponía de múltiples combinaciones.

La otra buena noticia era Harold Rasul. Por fin, desde tiempos de Todd Hill, había un jugador americano dominador en la pintura, que aportaba puntos y rebotes, y que tenía buena relación con sus compañeros sin protagonizar ningún episodio extradeportivo. De hecho, el JT contaba con un juego interior solvente porque Andrés Rodríguez se había convertido en un jugador fundamental y José Manuel Coego se mostraba como uno de los mejores postes de la liga.

El alero era para Miguel Ángel Novo, aunque también aportaban en la rotación los hermanos Salva y Amador Pérez. Quizás era una rotación más corta que el año anterior pero muy solvente y con una gran calidad individual.

Los rivales que estaban presentando más batalla seguían siendo el Cíes Vigo y un Elmar León que quería meterse en el Play Off a toda costa, pero también un mejorado Inelga y el sorprendente Peleteiro que contaba con el poste dominicano Miguel Pichardo, que era todo un lujo para la competición. Ponferrada lograría ganar sus dos partidos contra los santiagueses, lo que a la postre sería clave para meterse en el Play Off.

Sin embargo, el equipo que se mostraba como “bestia negra” del JT era un Enkartaziones que se colocó líder casi desde el principio y que en el partido de la primera vuelta en “La Borreca” volvía a superar a los de José Manuel Vázquez con los mismos argumentos que los mostrados unos meses antes en el Play Off.

 

JOSÉ MANUEL VÁZQUEZ DIMITE A POCAS JORNADAS DEL FINAL. EL EQUIPO SE CONJURA Y ACABA SEGUNDO LA LIGA

 

Las cosas seguían igual después de un parón navideño donde por primera vez en cuatro años no había sobresaltos a nivel de bajas, ni el club tenía que hacer incorporaciones, también debido a que las cuentas económicas no permitían grandes esfuerzos.

El JT intentaba que Zalla no se escapase en el liderato, pero a la vez veía por el espejo retrovisor a los equipos perseguidores mencionados anteriormente quienes estaban peligrosamente cerca. Los bercianos seguían siendo solventes en casa, y ello era clave para mantener con esfuerzo la segunda plaza en dura pugna con el filial de Baloncesto León.

La plantilla estaba unida y ello era clave también para seguir rindiendo, a pesar de que esa temporada no era tranquila a nivel económico, con lo que el club estaba tomando decisiones austeras. Y una de ellas acabó por desatar una tormenta que nadie esperaba al menos entre los aficionados a los que se nos cortó la respiración.

A pocas jornadas del final, en el desplazamiento a Santander para jugar contra Anchoas El Capricho, el club decidía poner un microbús para viajar en vez de un vehículo más cómodo para los jugadores. Ello supuso la gota que colmó el vaso de un José Manuel Vázquez que ya venía arrastrando ciertos desencuentros con la junta directiva, de tal forma que al acabar el partido que el JT ganaba, el entrenador leonés comunicaba su dimisión de forma irrevocable.

Sin duda suponía un triste final para el técnico que había dado los mayores momentos de gloria al club ponferradino y que era responsable de las buenas plantillas que habían llegado. Pero lo peor era que se abría un panorama inquietante a pocas jornadas del final, cuando el pase para el Play Off no estaba aún certificado y el hecho de estar sin entrenador suponía un verdadero problema.

Finalmente, la directiva tomaba la decisión de dar los galones al hasta entonces ayudante, Luis Daniel Enríquez, quien seguiría contando con el apoyo de Pedro Enrique. Era lo más lógico sabiendo que quedaban pocas jornadas y un nuevo entrenador tenía que adaptarse a una plantilla desconocida, pero a la vez era arriesgada porque sería la primera vez que dirigiese en estos niveles.

De hecho, Luis era tan “novato” en estas lides que ni siquiera tenía sacado aún el título de “Entrenador Superior de Baloncesto”, con lo que el JT recurrió a una de las pocas personas que lo poseían entonces en la comarca y que llevaba muchos años inactivo y sin entrenar: Domingo Villaverde. Creo recordar que sólo había otra persona viviendo en El Bierzo que también lo tenía: José Ángel Lana.

Para cumplir con la normativa, el técnico era “oficialmente” Domingo, pero quien se levantaba del banquillo a dirigir al equipo era Luis Daniel. Hoy en día sería imposible porque los árbitros están aleccionados para no permitirlo (también es verdad que afortunadamente son varios los técnicos bercianos que tienen la titulación). Entonces esta circunstancia no supuso un problema… hasta el tercer partido del Play Off contra Aracena.

Tras el lógico “miedo escénico” del principio, Luis Daniel Enríquez cogió el toro por los cuernos y contó con el incondicional apoyo de una plantilla que se conjuró ante la adversidad. Nadie se bajó del barco y uno de los líderes en este respaldo fue Harold Rasul, quien terminaba por confirmar de esta forma que su actitud era de diez y poco tenía que ver con otros americanos que habían pasado por La Borreca.

Había que aguantar el pulso a los perseguidores y el JT lo logró, no bajando ni un ápice su rendimiento en la pista y mostrando un gran nivel de juego, que le permitía en el último partido certificar su segundo puesto final, por detrás de Zalla y empatado con un Elmar León al que se superaba por mejor average particular.

Esos tres equipos se clasificaban para el Play Off (Enkartaziones directamente lo hacía como campeón para la final a 8) y fuera, a muy poca distancia, se quedaban Peleteiro, Cíes e Inelga… Pero sin duda lo más importante era que el JT había superado un momento delicado y afrontaba con todas las garantías el Play Off.

 

EL JT SUPERA LOS DOS PRIMEROS PARTIDOS CONTRA ARACENA Y ROZA EL PASE PARA LA FINAL A 8

 

Partido contra AracenaA pesar de ser segundo y tener el factor cancha en la eliminatoria, el equipo llegaba sin la vitola de favorito que tuvo un año antes contra Zalla (aunque de poco le sirvió). Enfrente estaba el tercer clasificado del potente grupo “este”, el CB Aracena, que había quedado a un solo triunfo de los dos primeros.

Se trataba de un club que poco tenía que ver con el berciano. Se había fundado dos años antes, era su debut en EBA y contaba con un gran presupuesto gracias a la “filantropía” de su presidente, un empresario llamado Julio Gálvez que había puesto casi todo el dinero. El equipo jugaba sus partidos en una localidad del extrarradio de Barcelona, El Papiol, y prácticamente no tenía aficionados que fuesen a sus partidos. Se llamaba CB Aracena por un valor sentimental ya que el padre del presidente era oriundo de dicha localidad onubense.

Con todo, al frente de la dirección técnica estaba una entrenadora con experiencia en la División de Honor Femenina, Carme Lluveras, que había dado el salto a las ligas masculinas y que era considerada clave en los éxitos del equipo debido a sus conocimientos y fuerte personalidad… También lo sería en esta eliminatoria.

El conjunto amarillo había juntado a varios de los jugadores catalanes más prometedores, donde tal vez el que más destacaba era un Javier Alarcón con un buen uno contra uno y tiro, con lo que aportaba muchos de los puntos del equipo. El equipo tenía otros muy buenos jugadores como “Charly” Larraz, Elvis Sánchez o Daniel Merchán, además del poste nigeriano Godwin Owinje, con quien tendría que curtirse Rasul.

Al ser un Play Off al mejor de cinco partidos, los dos primeros eran en “La Borreca”. Y el debut en el choque del viernes no podía ser mejor para la escuadra berciana, que salía conjurada a la pista. Muy buen juego por parte de todos en la pista y, además, dejando en unos pobres guarismos a jugadores como Alarcón para conseguir el primer triunfo de una forma relativamente cómoda y haciendo disfrutar a la afición. Sin embargo, Luis Daniel Enríquez ya avisaba que la serie era muy larga y Aracena era mucho mejor equipo de lo que había demostrado en ese primer choque.

Partido contra Aracena

Y a buen seguro que quedó claro menos de 48 horas después, cuando se volvieron a enfrentar en un pabellón lleno a reventar. El equipo del Papiol se había conjurado y salía con mayor mordiente a la pista, de tal forma que el choque se convirtió en un duelo de artilleros. Javi Alarcón empezó a hacer daño, pero Pedro Rivero no se quedaba atrás y comenzaba a tirar del carro berciano. Por los visitantes “Charly” Larraz secundaba bien y en los bercianos el juego interior con Rasul, Coego y Andrés se mostraba especialmente solvente.

La igualdad fue máxima, y Aracena tuvo sus ocasiones de lograr el triunfo, pero el JT lograba a base de casta nivelar el marcador y forzar la prórroga. Esos cinco minutos probablemente son los de más alta tensión que se recuerdan en una cancha de baloncesto, con los equipos cometiendo errores ante lo mucho que se jugaban y con la afición apretando como nunca desde una grada que literalmente “se venía abajo” y las paredes retumbaban (no es una exageración). En los instantes finales los ponferradinos lograban decantar el partido a su favor y desatarse la euforia ante la épica de una victoria muy pero que muy sufrida y que, además, ponía el 2-0 a favor de los bercianos. El equipo demostraba que sabía rendir en los momentos claves de la temporada y eso desataba las ilusiones.

Había tres oportunidades para conseguir la clasificación para la final a 8, con lo todo el mundo pensaba que ese año por fin sería el definitivo.

 

COMIENZA LA “BATALLA EXTRADEPORTIVA” Y ARACENA ACABA EMPATANDO LA SERIE EN SU CANCHA

 

Teniendo un 2-0 en contra, desde Aracena se tenía claro que había que recurrir a cualquier arma con tal de intentar revertir la situación. Y en éstas, Carme Lluveras empezó a hacer declaraciones altisonantes que hasta entonces no se habían producido, manteniendo una exquisita cortesía y prudencia.

En primer lugar, la entrenadora descalificaba a la afición ponferradina como un público “violento” y que “había asustado a los árbitros”, dibujando una situación completamente apocalíptica. Años más tarde comprobaríamos que en Liga Femenina recurría a estrategias similares cuando las cosas se ponían difíciles (que lo pregunten a Perfumerías Avenida).

Pero el punto que parecía querer desestabilizar al JT extradeportivamente fueron sus protestas airadas por el hecho de que Luis Daniel estuviese dirigiendo al equipo sin tener el título de entrenador superior. Aseguraba sentirse sorprendida y no saberlo hasta después del segundo partido, cuando era una situación que se había publicado en prensa, Domingo Villaverde era el que daba el cinco y firmaba el acta y Aracena tenía un amplio staff técnico para darse cuenta de la situación antes incluso de empezar la serie.

Carme Lluveras hacía declaraciones en prensa donde ponía el grito en el cielo, comparaba la situación con “una persona que lleva un coche por la carretera sin tener carnet de conducir”, y reclamaba que no se dejase en ningún momento a Luis Daniel levantarse del banquillo para dirigir al equipo. En el club ponferradino dolió que esa denuncia pública llegase justo cuando la eliminatoria iba 2-0.

El club ponferradino se desplazó a tierras catalanas para afrontar los dos siguientes choques, con el ánimo de dejar la eliminatoria sentenciada, pero el equipo se encontró allí con una serie de circunstancias surrealistas. Por una parte, la aparición de motoristas haciendo ruido a altas horas de la noche enfrente del hotel donde estaba concentrado y por otra, visitas extrañas a Harold Rasul que fueron frenadas. No se puede asegurar en absoluto que tuvieran relación con la eliminatoria contra Aracena, pero probablemente ha sido la concentración más rara que se encontró el club en toda su historia.

Así todo, el conjunto dio la cara en todo momento con ganas de sentenciar el Play Off lo antes posible, en un polideportivo de El Papiol que prácticamente estaba vacío de espectadores. En los dos choques hubo máxima igualdad, con la circunstancia de que Luis Daniel no pudo levantarse en ningún momento del banquillo. En el tercer partido, Aracena acabó por llevarse el gato al agua de forma muy ajustada.

Pero el choque que fue especialmente doloroso y donde se desperdició la gran oportunidad para poner el 3-1 definitivo fue en el cuarto partido. Todo porque a poquísimos segundos para el final, Miguel Ángel Novo lograba una canasta que parecía definitiva y que se iba a equiparar a la de Quiñoa en Vigo.

Sin embargo, con los jugadores celebrando esa canasta sobre la pista, no se percataron de que los jugadores de Aracena sacaban muy rápido de fondo y les pillaban despistados, dando tiempo a endosar una canasta sobre la bocina que suponía el triunfo del equipo catalán y el 2-2 en la eliminatoria.

Era la guinda a una semana bastante agitada y extraña donde se había perdido la ventaja en la eliminatoria, pero quedaba el quinto partido en casa y había fundadas esperanzas en lograr el triunfo y el pase a la final a 8 de Liga EBA.

 

AL JT LE PUEDE LA PRESIÓN EN UNA “BORRECA” DONDE SE LLENARON VARIAS FILAS DE SILLAS SUPLETORIAS

 

Quedaban seis días hasta la batalla definitiva en Ponferrada y cada uno se conjuraba a su manera. En la capital berciana el partido era motivo de conversaciones de bar y quien más y quien menos estaba seguro de que no se podía escapar la eliminatoria, dando por hecho que se iba a ganar.

Mientras, en Aracena Carme Lluveras seguía a lo suyo, asegurando que el público ponferradino era violento y anunciando que su club iba a reclamar la presencia de un “Comisario” de la Federación Española de Baloncesto para que vigilase cualquier anomalía. El efecto que la entrenadora consiguió fue el de que la afición empezase casi a fijarse más en ella que en lo realmente importante y que no era otra cosa que la eliminatoria.

Además, la ciudad vivía un ambiente casi de gala, huérfana de grandes alegrías (la Ponferradina seguía en Tercera División, aunque unas semanas más tarde ascendía a Segunda B). Así, ante la demanda previsible de entradas el club tomó una medida inaudita como era solicitar al ayuntamiento las sillas que se utilizaban en septiembre en la “Ciudad Mágica” para colocarlas en varias filas en los fondos y alguna en el lateral situado al lado de la grada. En total se ganaban unas 300-400 plazas más que se iban a llenar…

Por otro lado, se vallaba la fuente de “Luis del Olmo” ante una posible celebración después del partido… Y todo este ambiente previo no gustaba en el seno del club por el efecto que podía tener.

Y llegó el día, y en “La Borreca” no cabía un alfiler ni en la grada ni en las sillas supletorias. Las crónicas de aquel día hablaban de unos 1.500 espectadores, aunque esa cifra era materialmente imposible y lo más probable es que estuviese en el entorno de los 1.200. En cualquier caso, a falta de media hora la instalación ya estaba casi llena pero también es cierto que más pendiente de Carme Lluveras, debido a todo lo que había dicho en la previa, que del partido en sí y esa fue una batalla que la entrenadora acabó ganando.

Comenzó el partido y las sensaciones no eran buenas. Los jugadores de Aracena habían salido centrados y más tranquilos, mientras que a los jugadores del JT se les veía más nerviosos y erráticos que de costumbre. La escuadra catalana fue manejando diferencias cortas casi todo el partido, que pesaban como una losa. Los ponferradinos le echaron más coraje que cabeza por momentos y a base de ello lograban apretar y poner el partido en un puño.

Sin embargo, en los minutos finales los jugadores de Aracena tuvieron una sangre fría que sería clave, ante un JT que se volvía a mostrar fallón en ataque, e incluso acabaron ganando con un cierto margen. Los bercianos habían jugado su peor partido de la serie, y era el único en el que se habían mostrado realmente inferiores. Con el paso del tiempo, algunos jugadores protagonistas de aquella mítica eliminatoria reconocieron que tal vez se vieron superados por el ambiente previo de aquel partido… Un partido que nos marcó y nos sigue marcando a muchos aficionados bercianos al baloncesto.

La decepción era manifiesta, pero en el fondo había satisfacción con todo lo ocurrido en las últimas semanas. Se había pasado apuros a lo largo de la temporada y momentos críticos, pero acababa de jugarse una eliminatoria épica y la afición por el JT estaba más viva que nunca, tal y como quedaba demostrado en ese quinto partido donde muchos eran la primera vez que iban y, a pesar del resultado, al acabar aseguraban que se iban a hacer socios.

Se había logrado juntar a un equipo muy comprometido y en las primeras conversaciones parecía que por fin se iba a poder mantener el bloque para la siguiente campaña. Y es que el JT estaba muy cerca de llegar al baloncesto profesional, se pensaba abiertamente en la LEB y el proyecto del JT estaba más vivo que nunca.

Nada hacía presagiar lo que iba a ocurrir dos meses más tarde…

 

El CB Aracena y Carme Lluveras finalizaban su relación contractual al poco tiempo de esta eliminatoria, pero los rumbos que tomaron ambas partes merecen ser mencionados. El club continuó manejándose como el proyecto personal del empresario Julio Gálvez, empeñado en llevarlo a las mayores cotas posibles llevarse el equipo a la sede que mejores condiciones le ofreciese.

Sorprendió cuando se lo llevó a la pequeña localidad de Ponts (2.500 habitantes), en la provincia de Lleida. Los mayores éxitos del Aracena llegaron allí de mano de Xavi Pascual como entrenador, años antes de que le llegase la oportunidad en el Barcelona. El club ascendió en la temporada 2001-02 a LEB 2 y un año después a LEB, en una aventura que duró sólo una temporada.

En la campaña 2004-05 Julio Gálvez decidió llevar el equipo a la mallorquina localidad de Alcùdia cediendo los derechos al club local, pero manteniendo el nombre de Aracena. El equipo ascendería de nuevo a LEB, pero una serie de desencuentros llevaban al empresario a querer llevarse el equipo a Badajoz, ante lo que la FEB acababa dando la razón al CB Alcùdia al reconocerle la plaza de su propiedad. Fue la última vez que el Aracena tuvo actividad como club.

En cuanto a Carme Lluveras, regresaría al baloncesto femenino convirtiéndose en entrenadora del Universitari, en un momento en el que el club se convertía en sección femenina del FC Barcelona. Después de años en la élite de Liga Femenina, cambiaría de cargo siendo la mánager general del Ros Casares en los años de mayor esplendor de la entidad valenciana. Durante ese periodo de tiempo, rivalizó con Perfumerías Avenida, siendo continuos los desencuentros con la entidad salmantina. En el año 2012, después de que se consiguiese la Euroliga, el propietario anunciaba la disolución del club y desde entonces Carme Lluveras no ha vuelto a dirigir equipos ni a ser mánager de clubes profesionales.

La entrenadora, que actualmente es columnista del diario “Ara”, también llegó a formar parte durante unos meses del staff técnico de Unicaja en ACB (el entrenador era Sergio Scariolo). En esa época eran continuas sus quejas acerca de la falta de oportunidades que una mujer tenía para entrenar a un equipo profesional masculino.

 

OTROS DATOS DE AQUELLA LIGA EBA

 

Al contrario de las dos anteriores temporadas, el equipo que eliminaba al JT no era el que se proclamaba campeón de Liga EBA. En esta ocasión, Aracena caía en las semifinales de la final a 8 ante el equipo que sí llegaría a lo más alto: Calpe y que en la final se imponía a La Palma. Se dio la circunstancia de que ambos conjuntos renunciaban al ascenso a LEB por motivos económicos… En el caso de Calpe, la siguiente temporada sí formalizarían el salto, ya a LEB 2, de la mano de un tal “Chiqui” Barros que en el caso que la campaña que nos ocupa (98-99) finalizaba su etapa en Plasencia cayendo en la eliminatoria previa, al igual que el JT.

Curiosamente, el equipo que sí daría el salto a LEB, solicitando una vacante, sería el Rosalía de Santiago de Compostela, que había hecho una temporada muy discreta en la conferencia norte. El proyecto de esta escuadra “colegial” se asentaría como un solvente conjunto durante muchas temporadas en LEB (luego LEB Oro), hasta que la llegada del Obradoiro a ACB por sentencia judicial hicieron inviable la convivencia de dos proyectos proyectos profesionales y la reconversión del Rosalía en un equipo aficionado que esta campaña ha descendido de EBA a Primera Nacional.

En el caso del campeón de la conferencia “Norte”, Enkartaziones, caía en cuartos de final ante La Palma, y el equipo acabaría renunciando a la Liga EBA por motivos económicos. Vizcaya se quedaba sin equipo en las principales categorías del baloncesto hasta la aparición, un año más tarde, de Bilbao Basket.

 

CONTINUIDAD EN UN CB BEMBIBRE QUE FIRMA UNA BUENA TEMPORADA EN SEGUNDA DIVISIÓN

 

Después de los refuerzos incorporados a la plantilla en la temporada anterior, Bembibre apenas hacía cambios siendo la continuidad su premisa para la campaña 98-99. Prácticamente estaban las mismas jugadoras, ya plenamente conjuntadas con lo que se daba un paso adelante más sobre lo logrado el año anterior.

Alicia seguía siendo la referencia principal en el equipo, y es que la base ponferradina será la principal anotadora en un equipo bien compensado en la línea exterior pero que presentaba una fortaleza a tener en cuenta en el juego interior, donde estaba una Gilda que prácticamente “acababa de empezar” y que se había convertido en una de las postes más determinantes de la Segunda División… Y lo que estaba por llegar.

Bembibre conseguía ir acostumbrando a su afición a las victorias y se reafirmaba en su papel de uno de los “gallitos” de la competición llegando incluso en ocasiones a soñar con un posible salto a la Primera División. Finalmente, se metería en el grupo “A1” (por el título) y acabaría cuarto por detrás de tres equipos que tenían el objetivo claro del ascenso: Juventud Aranda, Filipenses y sobre todo un Agustinas San José que empezaba a forjar el equipo que llegaría a ser uno de los más fuertes de Liga Femenina años más tarde bajo la dirección de Miguel Ángel Estrada. Los tres subirían de categoría.

A nivel de curiosidad, esta temporada era la primera que militaba Zamarat en Segunda División. Comenzaba de esta forma una rivalidad entre dos clubes que se han ido encontrando en el camino durante todos estos años hasta seguir haciéndolo ahora mismo en Liga Femenina.

 

POCAS NOVEDADES EN LAS LIGAS SÉNIOR

 

Con el baloncesto de la comarca aún conmocionado por el fallecimiento de los dos jugadores de Bembibre, Eloy Silván y José Conesa, las referencias que tenemos de esa época es que únicamente quedan dos equipos sénior más compitiendo en nuestra comarca. Por una parte, el Viloria Torre del Bierzo continúa su singladura por una Primera División Autonómica Masculina bastante fuerte con clubes que serían habituales años más tarde en Nacional.

Los entrenados por Toño Calvo se asientan plenamente en una competición donde acaban en mitad de la clasificación, y siendo uno de los mejores conjuntos de la provincia en una Autonómica donde estaban equipos de León pero también La Bañeza y Valencia de Don Juan. Sin embargo, durante años, quienes se mantenían como dominadores eran los que procedían de Valladolid, beneficiados por el hecho de contar con una liga provincial muy numerosa y competitiva.

Por su parte, en la liga provincial de León se queda “sólo” como representante berciano el Basket Bierzo, manteniendo el bloque de la plantilla del año anterior y quedando en la zona alta de la clasificación, concretamente la segunda posición, únicamente por detrás de un conjunto vinculado a la Universidad de León.

 

ALGO SE COMIENZA A MOVER EN LA BASE

 

El JT modificaba este año su estructura en la base y con el cambio de junta directiva se nombraba a Luis Daniel Enríquez como coordinador de base. Una de sus primeras decisiones era la del regreso de Alberto Cordón, dos temporadas después cuando había llevado el equipo júnior masculino y había sido ayudante en Liga EBA.

Se le consideraba como uno de los técnicos con mayor capacidad y conocimientos de la comarca por lo que se entendía que era un activo importante dentro de la estructura del club. Junto a Santi Crespo, durante los siguientes años, comenzaría a potenciar las categorías femeninas en el JT. Además, Pedro Enrique se integraba en dicha estructura y comenzaba a dirigir equipos de cantera de los que destacaba el júnior autonómico masculino, que volvía a hacer un buen papel y empezaba a sacar jugadores que iban convocados con el equipo de Liga EBA como Óscar Álvarez “Misqui”, el faberense Óscar Díaz o Santos, un jugador que había llegado al club de la borreca procedente de San Ignacio.

De nuevo, el JT era el único club que inscribía equipos en competiciones federadas de base, pero algo se comenzaba a mover en el baloncesto berciano al margen de los “verdes”. Por una parte, el grupo de jugadores del Básket Bierzo (Pablo López, Copano, Tito Palla, los hermanos Da Silva…) seguía trabajando y captando niños principalmente en los colegios La Inmaculada y Jesús Maestro de Cuatrovientos, y por otro lado San Ignacio seguía teniendo un grupo sólido de niños jugando al básket.

Técnicos de uno y otro lado seguían sacando adelante el Campus de Baloncesto de Ponferrada, que se celebraba en verano en el exterior de las piscinas climatizadas y que cada vez iba creciendo en número de participantes.

Y donde empezaba también a emerger baloncesto era en el colegio La Cogolla, donde un maestro llamado Miguel García se había puesto de acuerdo con alguna compañera como Rosma Flores y más amigos para empezar a sacar equipos nutridos en un colegio donde se partía de cero. En estos primeros años, La Cogolla iba de la mano con otro grupo de niñas y niños que había surgido en Camponaraya y cuyo responsable era Javier Raimóndez.

Podemos hablar de un cierto surgimiento en el Bierzo Central porque también Cacabelos empezaba a tener un número relevante de niños practicantes de baloncesto… Todos ellos participaban en Escolares, pero era el inicio de proyectos de base que irían cogiendo peso en años sucesivos…

Al igual que en Bembibre, donde al calor del equipo de Segunda División crecía el número de niñas que practicaban baloncesto en las escuelas municipales. Pronto este trabajo se concretaría con el surgimiento de equipos federados.

 

“Los últimos 25 años del baloncesto berciano” es un proyecto personal de Rubén Fernández Sánchez. El Club Baloncesto Ciudad de Ponferrada se limita a proporcionar soporte en su página web, por lo que toda la responsabilidad de lo escrito y publicado recae en el autor. Para cualquier información o aclaración pueden ponerse en contacto en rubenfs78@gmail.com

 

Fotos: grupo “Facebook” de “Ex jugadores y entrenadores del JT” y www.cbbembibre.com.