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CAPÍTULO 2 – LOS ÚLTIMOS 25 AÑOS DEL BALONCESTO BERCIANO (1994-2019)

CAPÍTULO 2: TEMPORADA 95-96

UNA CAMPAÑA CONVULSA

LUIS ALBERTO ES DESTITUIDO MEDIADA LA PRIMERA VUELTA, RELEVÁNDOLE JOSÉ MANUEL VÁZQUEZ, MIENTRAS EL EQUIPO VUELVE A CAER EN EL PLAY OUT, ESTA VEZ ANTE CÍES VIGO. POR OTRO LADO, SE FUNDA EL CB BEMBIBRE QUE ACTUALMENTE MILITA EN LIGA FEMENINA

 

Habíamos finalizado el capítulo anterior con el JT descendido deportivamente a Segunda División y esperando una posible vacante en Liga EBA. Esta llegaría finalmente gracias a la ampliación de los grupos de 14 a 16 equipos y a algunas renuncias por motivos económicos… El JT seguía otro año más en la categoría de plata del baloncesto nacional.

El club apostaba de inicio por una línea principalmente continuista apostando una vez más por Luis Alberto Fernández como su entrenador, a pesar de ciertas voces contrarias que empezaban a surgir al final de la temporada anterior, apagadas en el Play Out contra Viña Costeira por entender que el equipo había dado la cara.

  El primero de los cambios llegaban en su “staff” técnico, ya que su segundo entrenador de las anteriores campañas, Miguel Ángel Agudo, abandonaba el cargo y era reemplazado por un conocido técnico que había desarrollado su carrera durante años en Bembibre como era Alberto Cordón y que llegaba para dirigir también al equipo júnior.

En cuanto a la plantilla, se acometía una cierta renovación de la misma pero la filosofía seguía siendo la de apostar por jugadores leoneses principalmente, aunque también se contrató algún jugador berciano que estaba por el exterior.

Continuaban jugadores claves como Urbano González y Nacho Herreras, completándose la “dirección” con un base leonés como Jorge Moirón. Pero sin duda el que más huella dejaría con el paso de los años sería un jovencísimo ala pívot llamado Andrés Rodríguez que prácticamente había finalizado su etapa júnior.

Pero tal vez del que se esperaba más era de un poste veterano como Nani Guerrero que venía a sustituir el hueco dejado por “Chente” y que tenía en su currículum el hecho de haber jugado ACB con el Elosúa.

Y como decimos, la cuota de jugadores bercianos repescados venía de la mano de un Quique Silván que acababa de firmar una gran campaña con el CAB Coruña y un “combo” como David Vázquez que se había formado en la cantera del Fórum de Valladolid.

Por último, el extranjero llamado a marcar diferencias y ocupar el hueco dejado por Todd Hill era otro “cuatro” llamado Freddy García y que procedía del pequeño país centroamericano de Bélice

 

UN MAL INICIO DE TEMPORADA PRECIPITA LA DESTITUCIÓN DE LUIS ALBERTO

La liga se había endurecido considerablemente ya que el único de los “gallos” que no estaba era el Gijón Baloncesto. Sin embargo, continuaban Bilbao Patronato, Askatuak, Caja Cantabria y a ellos había que añadir a un Breogán de Lugo recién descendido de ACB y para el que salir de EBA era una prioridad, y un OAR Ferrol que después de haber descendido de ACB a Segunda un año antes por no poder hacer el proceso de conversión en SAD, había ascendido a EBA, repescando a varios de sus jugadores emblemáticos como un Manolo Aller que se iba a enfrentar esa campaña al equipo de su ciudad.

En cuanto a cambios reseñables, cabe destacar la llegada de un segundo equipo de Burgos, el Espolón, la marcha del Fórum sub 23 y la desaparición del “Concello de Portas” que buena imagen dejaba la temporada anterior y cuyo hueco sería ocupado por el Cíes Vigo, que sería desde ese momento uno de los grandes rivales del JT en Liga EBA.

Pero lo más importante de ese año era que no había ascensos a Liga ACB y que la federación barajaba crear una categoría intermedia profesional donde dar cabida a los equipos de EBA que tenían estructura profesional, ascendidos deportivamente y también mediante invitación, además de los descendidos de ACB. A lo largo de la temporada se iría configurando esa nueva competición en los despachos.

Con estos ingredientes, los ponferradinos comenzaron a dar esperanzas en los primeros encuentros donde se vieron buenas actuaciones en “La Borreca” y se estrenaba el casillero de triunfos emergiendo por encima de todos en la anotación los bercianos Quique Silván y David Vázquez.

Sin embargo, esta situación fue un espejismo y el equipo empezó a pegar un “bajón” considerable en el juego y por momentos daba la impresión que también en la actitud un tanto anodina. Ya no es que se perdiesen partidos fuera de casa, es que también en “La Borreca” se empezaba a caer dando una mala imagen, siendo dos claros ejemplos el partido ante el Cíes con un tanteo final muy bajo y el choque ante el Sondeos del Norte de Arteixo donde se cayó con amplitud sin llegar a competir en ningún momento.

Ese partido fue el que precipitó la destitución de Luis Alberto como entrenador en el mes de noviembre y con el equipo ya situado en la zona baja de la clasificación, pero además con una dinámica de juego preocupante. Lo peor era que la afluencia de espectadores había empezado a bajar y dentro de la afición (e incluso dentro de la directiva) había un riesgo de división entre partidarios y detractores del técnico leonés.

La realidad era que el equipo no era reconocible, algunos de sus jugadores franquicia presentaban síntomas de frustración y la participación del jugador americano era decepcionante y en ningún caso marcando diferencias como sí hacía Todd Hill. Eran necesarios cambios más allá del entrenador.

 

Luis Alberto Fernández había iniciado su sexta campaña al frente del JT, ya que había llegado a Ponferrada en la temporada 90-91, que fue la del debut del equipo “verde” en la Segunda División Nacional. Hasta entonces el club de La Borreca había sido un conjunto habitual en una Tercera División de ámbito autonómico y configurado plenamente con jugadores bercianos.

El técnico leonés procedía del equipo filial del Elosúa y además acababa de impulsar el Campus de baloncesto de Astorga, una de las actividades de verano con más solera. Con su llegada a Ponferrada, también lo hicieron los primeros jugadores leoneses que o bien eran veteranos o bien eran jóvenes promesas. Así fueron llegando los Urbano González, que muy pronto se convertiría en el capitán del equipo, Natal, Juanjo Moro, Dani Salvadores, Chente, Chus Sanguino, Tito, etc.

El equipo iba siendo año tras año más competitivo, pero a cambio la presencia de jugadores de la comarca se iba reduciendo cada vez más, hasta el punto de casi desaparecer por completo. Varios de ellos llegaron a salir por la puerta de atrás, lo que generó una cierta sensación de “resentimiento” y desapego por lo que se entendía como un desprecio al jugador local.

La realidad es que el equipo iba ganando en profesionalidad y en ser de los referentes de la Segunda División, hasta el punto de lograr el hito histórico del ascenso en la fase de Vilagarcía-Portas. Ello supuso el premio de confiar en el entrenador y buena parte del bloque de jugadores en el debut de Liga EBA.

Después de esta experiencia, Luis Alberto Fernández no volvería nunca más a entrenar a nivel profesional. Su principal labor se ha desarrollado como coordinador de baloncesto del colegio “Dominicas” de León y puntualmente más recientemente ha sido entrenador del Aero Club que durante algunos años fue dominador de la liga sénior provincial.

Además ha continuado siendo el responsable del campus de baloncesto de Astorga que ha cumplido 30 años, aunque este verano no se ha desarrollado anunciándose nueva ubicación para el año 2020.

 

COMIENZO DE LA “ERA” JOSÉ MANUEL VÁZQUEZ, CON LOS PRIMEROS CAMBIOS IMPORTANTES

 

El recambio en el banquillo llegaba de forma inmediata con otro entrenador de León, pero de una corriente digamos que “diferente” a la de Luis Alberto como era José Manuel Vázquez Corral. Desde el principio se vio que a nivel del equipo muchas cosas iban a cambiar además de incrementarse el nivel de exigencia en los entrenamientos.

La primera decisión drástica fue la de no contar con un David Vázquez que no podía acudir por su situación personal a la totalidad de los entrenamientos y que hasta entonces no había supuesto un problema. Por otro lado, pronto se vio que el nuevo técnico estaba descontento con el rendimiento de Freddy García y lo manifestaba públicamente.

Así pues, el jugador caribeño acabó siendo cortado en Navidad y ya no regresaría a Ponferrada, siendo probablemente de los americanos más decepcionantes que pasó por El Berzo… Ello suponía que había que buscar un sustituto.

Sin embargo, por si no fueran desgracias suficientes, a las pocas semanas en el partido contra el Askatuak se lesionaba de gravedad Nacho Herreras, con lo que suponía que el base titular del equipo se perdía el resto de la temporada. Había que buscar un recambio de urgencia, que se encontró en el base de Toreno Miguel Ángel Orallo, quien llevaba algunas temporadas teniendo actuaciones destacadas en el Bembibre La Berciana de Primera Autonómica. Orallo acabaría por tener un rendimiento más que aceptable esa temporada alternándose con Jorge Moirón.

Pero volviendo al jugador extranjero, el JT se hacía con los servicios de otro jugador interior, Kevin Whitted, quien tenía una gran presencia física y que en sus primeras actuaciones daba esperanzas a la afición berciana, a la hora de aportar punto y espectáculo… Era obvio que mejoraba la aportación de Freddy García.

El lastre clasificatorio iniciada la segunda vuelta era importante con los ponferradinos descolgados de la zona de salvación. Había 16 equipos, de los cuales los 8 primeros jugarían por ascender y los 8 últimos por evitar el descenso, mientras el equipo verde se encontraba a cierta distancia del octavo puesto.

El calendario tampoco ayudaba, ya que en este tramo se recibía en casa a los grandes favoritos ante los que era muy complicado ganar (Caja Cantabria, Breogán, Patronato…) y el equipo seguía sin ser competitivo fuera. Poco a poco el objetivo fue ir preparando la eliminatoria por evitar el descenso buscar sensaciones y quedar lo más arriba posible para tener un cruce lo más asequible posible.

Los bercianos acabarían la liga en el puesto 13 de 16, lo que le suponía enfrentarse a los que tenían justo encima (12º), el Cíes Vigo, con factor cancha en contra.

 

COMIENZA LA ELIMINATORIA CONTRA CÍES VIGO SIN KEVIN WHITTED

 

El equipo había ido mostrando una cierta mejoría desde la llegada de José Manuel Vázquez, aunque algunos jugadores habían tenido un rendimiento y actitud un tanto decepcionantes en relación a lo que se esperaba de ellos.

En cualquier caso, estaba claro que no había tregua en cuanto a las malas noticias en esa campaña y la última llegaba poco antes de comenzar el crucial Play Out, ya que Kevin Whitted se declaraba “en huelga” y decía que no volvía a entrenar hasta que el club le pagase los retrasos acumulados. “No money, no play” fue la frase que trascendió que había pronunciado a sus representantes.

Desde el JT tampoco estaban nada satisfechos con su actitud mostrada a lo largo de los meses que llevaba en Ponferrada, recordándose la contestación que Whitted recibió en medios de comunicación por parte de Antonio Vecino: “no play, no money”. Al final, el club optó por no contar con él para la eliminatoria ya que estaba “restando” más que sumar, aunque el no disponer de americano suponía un importante lastre.

Enfrente estaba el Cíes, un equipo con el que se había perdido los dos partidos de la liga regular, pero ante el que había la sensación de que no eran muy superiores a los bercianos. En dicho equipo, el entrenador era un joven Miguel Martínez Méndez quien años más tardes se pasaría al baloncesto femenino donde ha construido toda una trayectoria que le han convertido en un técnico “top”, ganando las dos últimas Euroligas con Ekaterimburgo.

En esa plantilla había jugadores que se convertirían en “enemigos íntimos” de los bercianos los años siguientes como el base Pelayo Suárez, Omar Farés, Rubén Núñez y como interior un Andrés Cadahía, recordado por sus grandes batallas contra los postes bercianos y su intensidad en la pintura.

Al igual que un año antes, se tenía el factor cancha en contra, la eliminatoria era al mejor de cinco partidos y los dos primeros eran en el pabellón de “As Travesas”. Las cosas no comenzaron bien para un JT que se mostraba competitivo pero que en el tramo final cedía el choque inicial, poniéndose el 1-0 en la eliminatoria.

Sin embargo, los bercianos se reponían y menos de 48 horas más tarde daban la campanada llevándose el segundo choque. Una gran alegría se transmitía en el equipo y en la afición, ya que el 1-1 suponía que los bercianos tenían la oportunidad de cerrar la eliminatoria en sus dos siguientes partidos en “La Borreca”. Muchos pensaban que con un pabellón en ebullición no se podía escapar la eliminatoria.

En el tercer partido, disputado un viernes, ya se vio que no iba a ser un paseo triunfal y el JT tuvo que sudar tinta china, pero en los últimos minutos conseguía decantar el choque a su favor ante la euforia de la parroquia berciana, poniendo el 1-2 en la serie y disponiendo de un “matchball” el domingo a las doce del mediodía de nuevo en “La Borreca”.

Ese cuarto choque volvió a presentar un guion de mucha igualdad y alternativas en el marcador con un pabellón repleto que tal vez supuso una presión extra para el equipo berciano. En el último minuto Cíes Vigo dispuso de mínimas ventajas que supo gestionar, terminando por sentenciarse después que Nani Guerrero cometiese una “antideportiva” en el momento de ir a hacer una falta para que no corriese el tiempo. Ese hecho le valió el reproche de su entrenador.

LA TEMPORADA ACABA CON DERROTA EN EL QUINTO PARTIDO, PERO SIN DESCENSO POR LA CREACIÓN DE LA LEB

Más allá de la derrota que ponía el 2-2 en la eliminatoria, llamaba la atención las declaraciones del técnico olívico, Miguel Méndez, quien aseguraba que el quinto partido no iba a tener trascendencia “porque ya se sabía que no iba a haber descensos por la creación de la LEB”.

Al final el proyecto de liga profesional intermedia entre la ACB y la EBA se había concretado y en ese primer año se accedía “por invitación” influyendo los criterios deportivos, pero también de solvencia. Se sabía que había unos cuantos equipos de la conferencia norte interesados, pero desde el JT no se quería ser tan categóricos y mantener la prudencia. Sin duda aquellas palabras del entrenador del Cíes buscaban quitar tensión y dramatismo a una serie que estaba siendo dura y se iba a resolver a una sola carta.

Tocaba jugársela el domingo siguiente por la mañana en Vigo y volvió a organizarse una expedición de aficionados con varios autobuses donde el viaje incluía ver el partido y quedarse en la ciudad hasta última hora de la tarde.

Este “quinto partido” tuvo similitudes con el que un año antes se había disputado en Verín, es decir, el Cíes dominó de principio a fin manteniéndose por delante en el marcador, si bien no fue tan claro. El JT hizo la goma y se acercó a pocos minutos de final e incluso dio la sensación de poder remontar, pero los locales no dejaron escapar la oportunidad y volvieron a poner un cierto margen de seguridad que fue definitivo.

El equipo volvió a estar acompañado por su afición que animó en “As Travesas”, pero  también hubo quien tuvo una actitud un tanto más pasiva ya que su principal interés era aprovechar el viaje para ver esa misma tarde en “Balaídos” el Celta-Real Madrid.

Al finalizar esa temporada 95-96 la certeza era aún mayor que en la anterior de que el JT mantendría la categoría porque la creación de la LEB dejaba muchos huecos libres en la EBA. Sin embargo, había sido un año muy duro por todo lo relatado anteriormente en lo deportivo, pero también en lo económico, por los costes a nivel de salarios, cuotas federativas, arbitrajes y, sobre todo, desplazamientos.

Esa campaña había sido también la de la “amenaza” de buena parte de los equipos gallegos, encabezados por Verín, de inscribirse en la Primera División portuguesa por tener menos costes y viajes más cortos.

Con todo, lo más relevante del final de la temporada fue la renuncia a continuar de como presidente del JT de Toño Balsa y de la mayoría de directivos históricos entre los que se encontraba su fundador, Antonio Vecino. El agotamiento era evidente, pero también el descontento con unas instituciones de las que se entendía que no habían cumplido con sus compromisos.

 

OTROS DATOS DE AQUELLA LIGA EBA

 

Además del JT, descendieron de categoría de la conferencia “Norte” Maristas Burgos, CAB Coruña y Viña Costeira Verín. De ellos, los castellanos renunciaron a solicitar vacante mientras que el club coruñés desaparecería ese verano por motivos económicos.

En la lucha por el ascenso, después de una eliminatoria y otra liguilla, en la final a 8, caían en cuartos de final Caja Cantabria y Breogán de Lugo, mientras que en semifinales lo hacía el Bilbao Patronato como representantes de la conferencia Norte. La final la disputaban Pamesa Valencia y Spar Granada, curiosamente dos equipos que acabarían accediendo ese mismo verano a la ACB, saltándose el paso de la LEB, al comprar la plaza a Zaragoza y CB Salamanca respectivamente.

Con la creación de la LEB, finalmente obtendrían vacante Breogán de Lugo, Bilbao Patronato, Caja Cantabria y Askatuak.

 

SE FUNDA EL CB BEMBIBRE CON UN EQUIPO JÚNIOR FEMENINO QUE PARTICIPA EL LIGA AUTONÓMICA

 

En el “Bierzo Alto” se produce un hecho histórico por la trascendencia que tendría años más tarde, ya que supone la fundación del CB Bembibre que actualmente es el máximo representante de la comarca con su equipo en Liga Día. Entonces también suponía un hito porque suponía que El Bierzo recuperaba los equipos femeninos que participaban en ligas federadas, muchos años después de la última experiencia del JT.

El germen fue un grupo de jugadoras del equipo del Instituto “Señor de Bembibre” que disputaban los “Juegos Escolares” siendo entrenadas por José Luis Velasco. Sobre esa base, el Patronato Deportivo Municipal, que presidía Gerardo de la Mata Ruiz y que fue uno de los principales valedores del proyecto, decidió apoyar la creación de un equipo júnior que disputase la liga Autonómica bajo el paraguas de un Atlético de Bembibre entonces presidido por su hijo, Gerardo de la Mata Esteban.

Hay que recordar que lo que hoy en día sería un hecho casi “cotidiano” era en 1995 un hito extraordinario, lo cual dice bastante a favor de la evolución que ha tenido en la base el baloncesto berciano. Entonces era el único equipo femenino federado en la comarca y, además, sólo eran ellas las inscritas en ligas autonómicas.

Jugadoras como Miriam, Lorena, Silvia, Blanca, Chus, Natalia, etc. eran reforzadas con alguna más llegadas de Ponferrada y Villafranca del Bierzo, siendo entrenadas por Velasco y teniendo como ayudante a un Javier Lavandeira entonces destinado laboralmente en Bembibre y que al año siguiente se pasaría al fútbol base antes de regresar a su Coruña natal.

Durante la liga se disputó una primera fase contra equipos como San Claudio de León, La Bañeza, y los palentinos Jorge Manrique y Filipenses. El pabellón de la Junta Vecinal de Bembibre presentaba siempre una gran afluencia de espectadores, muy animosos en todo momento.

El Atlético Bembibre PDM (así se denominaba el equipo), acababa en segunda posición y ello le clasificaba para una fase por el título que pocos esperaban por desconocer el nivel de la liga Autonómica. Las bercianas se enfrentaron a rivales más duros como el Juventud de Aranda de Duero, el Aldeadávila (un equipo de jugadoras y entrenadores de Salamanca que se desplazaban a jugar a esta localidad de Los Arribes) y sobre todo un Halcón Viajes que era el antecesor del actual Perfumerías Avenida.

En la lucha por el título se acabó en el último lugar pero en cualquier caso la temporada era un éxito y se demostraba que una villa como Bembibre podía presentar un equipo femenino más que competitivo.

 

OTROS EQUIPOS BERCIANOS EN LIGAS SÉNIOR

 

En Primera División Autonómica Masculina continuaba militando el Bembibre La Berciana, asentado en la zona media de la clasificación, aunque a mitad de temporada tenía la importante pérdida de su mejor jugador, Miguel Ángel Orallo, al haber fichado por el JT de Liga EBA.

En la liga sénior provincial, continuaban los tres equipos de la temporada anterior con buena parte de los jugadores en sus plantillas: Vega de Espinareda (que pasaba de disputar sus partidos en Cortiguera a hacerlo en el colegio “Piñera”), Universidad Minera de Toreno y el CB Torre del Bierzo. Los tres se caracterizaban por ser equipos de la zona media de la clasificación y especialmente rocosos para cualquier rival.

La novedad llegaba con la inscripción de un equipo llamado “Básket Bierzo” y que pretendía rendir homenaje al club que rivalizara con el JT. Disputaba sus partidos en el pabellón de Flores de Sil y el proyecto estaba encabezado por dos reconocidos ex del club de La Borreca, como los hermanos Juan y Luis Neira. También estaba el único berciano de la plantilla que ascendió con el JT a Liga EBA, Eloy Vizcaya, un Juan Carlos Vázquez que posteriormente fue conocido por impulsar en Ponferrada recordados establecimientos de ocio nocturno y el equipo se complementaba con un grupo de jugadores más jóvenes que rondaban la veintena de edad como Juanma Copano, Tito Palla o los hermanos Manuel y Jorge da Silva. Como delegado de aquel equipo estaba Paco Láinez.

Dicho conjunto fue el que mejor situado estuvo en la clasificación y acabó la liga como segundo clasificado, por detrás del Agustinos-Casa Galicia.

 

EN LA BASE, INTENTO EFÍMERO DE HACER UNA LIGA PROPIA DENTRO DE LA PROVINCIAL

La temporada 95-96 fue la del intento por parte de los clubes bercianos de ponerse de acuerdo para poner en marcha una liga propia dentro de la competición Provincial, para recortar gastos de desplazamientos y abrir la posibilidad de inscribirse a más equipos.

Al comienzo del otoño se producía una reunión de todos los clubes para acordar esa posibilidad y designar a un coordinador responsable de la competición, siendo elegido el presidente de La Inmaculada, Jorge Rubio. Fue la vez que más cerca estuvo El Bierzo de contar con una subdelegación en muchos años después de la que dirigió Cruz Vega.

Nuevamente sólo hubo competición en las categorías cadete y júnior masculina, pero al JT, Inmaculada y Gil y Carrasco, se les unieron otros que económicamente no veían viable una liga con desplazamientos por toda la provincia. Hablamos del instituto Álvaro de Mendaña, Bembibre y la Universidad Minera de Fabero.

En el Gil y Carrasco y La Inmaculada las cosas seguían igual con sus grupos de entrenadores: Manceñido y Abel por un lado y Luis de la Fuente por otro. En el JT Alberto Cordón había asumido la dirección del equipo júnior y Santi continuaba en el cadete, mientras que, de los nuevos, Fidel aparte del equipo sénior también dirigía al cadete de la Univesidad Minera de Fabero y Óscar “Misqui” entrenaba al Álvaro de Mendaña.

Al final la liga fue un tanto corta, especialmente la júnior, y en los partidos se notaban diferencias entre los equipos que ya habían estado en “Provincial” y los que procedían de los “Escolares”.

Por otro lado, al final de la liga los dos primeros clasificados se enfrentaban en eliminatorias a los dos primeros del resto de la provincia de León en semifinales y final, donde los equipos de León se mostraron superiores salvo en una donde San Claudio no se presentó a la vuelta de semifinales contra el cadete del Gil y Carrasco. Lo cierto es que, con mayor o menor motivo, la mayoría equipos de uno y otro lado del Manzanal acudían a estas eliminatorias concienciados de que les iban a “atracar” en campo contrario.

Con todo, todo lo que se había puesto en marcha se acabó enterrando al final de la temporada, por un lado, debido a ciertos recelos entre los propios equipos bercianos y, por otro, a que algunos equipos se quejaron de una falta de nivel en la nueva liga. Con todo, la temporada siguiente se volvería al formato tradicional con una Provincial en grupo único y controlada totalmente por la Delegación Leonesa de Baloncesto que llevaba años siendo dirigida por Raúl.

 

SE INSTALA PARQUET EN LOS PABELLONES DE LA BORRECA Y FLORES DEL SIL

 

Para acabar, resulta reseñable este hecho ya que en 1995 la calidad de los pabellones ponferradinos era digamos que “mejorable”. No había suelo de “parquet” en ningún polideportivo de la comarca y los únicos que tenían un suelo “aceptable” eran los de Fabero, Cortiguera y Bembibre, que contaban con una superficie de “goma sintética”. También lo tenía la sala polivalente de las piscinas climatizadas de Ponferrada que, si bien contaba con canastas, no era apto para la disputa de partidos.

La situación mejora en esta temporada. En primer lugar, es el JT el que decide hacer una inversión y pagar la instalación de parquet en su pabellón de La Borreca para adaptarse a las exigencias de una Liga EBA donde no se aceptaba el suelo de cemento que tenía la instalación hasta entonces. El suelo de madera se coloca en Navidad, aunque limitado a las dimensiones de la pista de baloncesto.

Por otro lado, el ayuntamiento de Ponferrada también decide instalar parquet en el, entonces, único pabellón de titularidad municipal, el de Flores del Sil. La obra se hace en verano y abarcando la totalidad de la pista.

“Los últimos 25 años del baloncesto berciano” es un proyecto personal de Rubén Fernández Sánchez. El Club Baloncesto Ciudad de Ponferrada se limita a proporcionar soporte en su página web, por lo que toda la responsabilidad de lo escrito y publicado recae en el autor. Para cualquier información o aclaración pueden ponerse en contacto en rubenfs78@gmail.com

 

Fotos: grupo “Facebook” de “Ex jugadores y entrenadores del JT” y www.cbbembibre.com.