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COLABORACIÓN CON LA UNIVERSIDAD DE LEÓN POR LA PREVENCIÓN DE LESIONES

 

COLABORANDO EN LA PREVENCIÓN DE LESIONES

 

A lo largo del año 2018, el Club de baloncesto “Ciudad de Ponferrada”y el Laboratorio de Fisiología y Fisioterapia para la Prevención de Lesiones (FISIO2Prev), de la Universidad de León, han desarrollado dos proyectos de investigación centrados en el ámbito de la prevención de lesiones. En su espectro más amplio, la prevención de lesiones se ha enfocado desde dos grandes puntos de vista; la valoración de la fuerza muscular utilizando máquina isocinética y desde la valoración del cambio de temperatura de músculos y tendones para la profilaxis de la lesión. Estos proyectos, desarrollados desde el Laboratorio FISIO2Prev, de Ponferrada, han sido dirigidos por los Drs. Ildefonso Alvear Órdenes (Área de Fisiología) y Beatriz Alonso-Cortés Fradejas (Área de Fisioterapia); ambos profesores de la Facultad de Ciencias de la Salud del Campus de Ponferrada.

El primer proyecto de investigación, forma parte de la tesis doctoral del fisioterapeuta Jorge García Pastor, experto en el ámbito deportivo y exalumno de la propia Facultad de Ponferrada.  De él partió la propuesta de retomar la idea de modificar la posición, que se utiliza tradicionalmente en todo el mundo, en las evaluaciones isocinéticas (dinamometría isocinética) de rodilla; donde el deportista, que va al laboratorio, se sienta en la máquina manteniendo la articulación de la cadera en 90 grados. El cambio en el ángulo de cadera a una posición más natural o posición reclinada representa la adaptación músculo-esquelética a la posición real de juego y, por tanto, en la que se ejecutan las grandes acciones motrices en el deporte. Entre estos deportes, el baloncesto utiliza normalmente un trabajo de la articulación de la cadera que supera los 120 grados y, como representa una respuesta adaptativa del deportista a la mecánica de juego y varía para cada tipo de deporte, debe ser calculado este ángulo de manera individualizada antes de evaluar al deportista (Figura 1).

 

En esta investigación se estudió la fuerza de los dos grandes grupos musculares que controlan la rodilla (Cuadriceps/Isquiotibiales) de toda la plantilla de jugadores del primer equipo, en tres momentos distintos de la temporada 2017-18: Septiembre 2017, Febrero 2018 y Mayo 2018.

En la primera valoración (Sep-2017) de dinamometría isocinética, se confirmó la existencia de tres jugadores en riesgo de lesión de su musculatura isquiotibial y/o del ligamento cruzado anterior. Como profilaxis al riego de lesión, a estos jugadores se les recomendó la realización de un protocolo excéntrico de isquiotibiales, conocido como ejercicio nórdico (Figura 2), de 10 semanas de duración, con una carga progresiva y a una velocidad de ejecución de 30º/s, que se pautó con la ayuda de un metrónomo. Tras su realización se consiguió mejorar diversos parámetros ligados a la fuerza, la flexibilidad isquiotibial y al riesgo de lesión.

En la segunda valoración, se confirmó la existencia de cuatro jugadores en riesgo de lesión para las estructuras mencionadas. Finalizado el tratamiento preventivo, se observó una mejora importante de la mayoría de los jugadores respecto al ratio funcional (relación de la fuerza aplicada por ambas masas musculares evaluadas), que les permitió salir de la zona de riesgo de lesión.

Finalizado el estudio, se realizó al cuerpo técnico del club una serie de recomendaciones específicas para la nueva temporada deportiva que se está desarrollando actualmente (2018-2019). Estas recomendaciones permitirán que los jugadores puedan mantener una máxima capacidad de fuerza y equilibrio entre sus masas musculares, para compensar la disminución de la fuerza máxima muscular en la fase final de la temporada.

En el segundo proyecto de investigación, titulado “Termografía y prevención de lesiones en el tren inferior de jugadores de baloncesto”, participó el fisioterapeuta y también exalumno de la sede de Ponferrada, de la Universidad de León, Jesús Conesa Blanco. Los primeros resultados de este trabajo fueron presentados el pasado 19 de Diciembre, de 2018, ante la Comisión de Evaluación del Programa de Máster en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, de la Universidad de León. En este estudio, se mostró el uso de la termografía como herramienta de valoración clínica, de prevención y de control de lesiones del tren inferior. Esta tecnología se fundamenta en la detección de asimetrías térmicas entre ambos hemicuerpos y en las que se determinan diferentes categorías de alarma según los grados centígrados de diferencia térmica observada.

De este estudio, desarrollado entre los meses de Enero y Marzo de 2018, ya se han presentado los resultados de tres zonas de interés (zona anterior del músculo cuádriceps, tendón cuadricipital y tendón rotuliano) en los jugadores de baloncesto del primer equipo. Además, se recogió información relativa a lesiones previas en el tren inferior, dominancia motriz, dolor percibido a la autopalpación, cuantificación del tiempo de juego efectivo y un amplio perfil de imágenes termografías antes (Figura 3a) y después (Figura 3b) de los partidos oficiales de baloncesto, realizados en Ponferrada.

Estudiando los datos de manera individual, hemos observado la existencia de jugadores con asimetrías térmicas consideradas patológicas (>0.8ºC de diferencia entre lado derecho e izquierdo), así como otros grados de asimetrías que deben ser estudiados. En el tendón rotuliano, por ejemplo, se observó una fuerte respuesta reactiva, mostrando a 8 sujetos con asimetrías térmicas consideradas patológicas. Respuesta térmica que ya se observaba reactiva en la mitad de estos sujetos antes de iniciar el partido. Una situación similar fue observada al finalizar el partido con el tendón cuadricipital, con 7 jugadores que mostraron asimetrías térmicas consideradas patológicas.

Además, se muestra tras el partido una relación positiva entre el tiempo total jugado y el nivel de alerta de los tendones rotuliano y cuadricipital. Por lo que estos datos tendrán que ser estudiados por el FISIO2Prev más en profundidad.

Estos hallazgos nos impulsan a recomendar la realización de evaluaciones termográficas, tanto al inicio de la temporada como a lo largo del período competitivo, para determinar las zonas con activación térmica patológica.

A lo largo del año 2019 ya están previstas una serie de propuestas de trabajo entre FISIO2Prev y el Club de baloncesto “Ciudad de Ponferrada”, para seguir perfilando nuestro objetivo final; la prevención de lesiones.